Al momento de redactar un artículo periodístico, estamos construyendo un gran edificio comunicativo.

Así como para hacer una buena casa, se requieren buenos materiales y un diseño agradable, aquí también requerimos buenos párrafos a semejanza de ladrillos que nos permitan ir encajando unos con otros para el arte de la construcción.

Los buenos párrafos se arman conforme a las siguientes reglas:

Organice su material

Para redactar su artículo procure primero elaborar un pequeño resumen del texto a fin de ordenar sus ideas.
Organice el material, señale lo más importante, enumere los demás aspectos principales.
Así tendrá una mejor visión de lo que irá al comienzo, al medio y al final.


Escriba y reescriba

Escriba y reescriba el lead o entrada hasta que lo considere muy bueno; no se contente con menos.
La sensación de satisfacción viene cuando como lector considera que es conveniente leer el texto.


Evite las viudas

Todos los párrafos deben terminar en la misma carilla.
Ninguna oración debe empezar en una carilla y terminar en la siguiente.
Tampoco debe dejar colgado un párrafo, partiendo una palabra para continuarla en la siguiente página. ¿Se imagina que pasaría si se pierde la última hoja?


Una idea, una información

Cada noticia debe estar escrita como una unidad informativa, sin que dependa para ser leída, de otros textos, ni siquiera cuando figuren en la misma página.
Siempre que sea posible, cada idea debe expresarse en una información.
Del mismo modo cada párrafo debe contener una idea distinta pero complementaria.


Cuente todo, con cadencia

La narración de los hechos y de los datos ha de hacerse sin pretender contarlo todo a la vez. Hay que buscar una cadencia que no dé la sensación de barullo.

Ejemplo de párrafo confuso:

Oficialmente seis millones setecientos mil chilenos tienen derecho para participaren en el plebiscito, pero fuentes indican que no más de cinco millones y medio concurrirán a las urnas, siendo cifra importante y con poca abstención, debido fundamentalmente a que el Gobierno ha anticipado que se sancionará con hasta sesenta días de cárcel.

La estructura correcta sería:

Oficialmente seis millones 700 mil chilenos tienen derecho a participar en el plebiscito. Algunas fuentes, sin embargo, estiman que concurrirán a las urnas cinco millones y medio; es importante si se toma en cuenta que habrá poca abstención, dado que el Gobierno ha anticipado que las sanciones pueden llegar hasta a 60 días de cárcel.


Use oraciones cortas

Se deben emplear oraciones relativamente cortas y sencillas que estén lógicamente entrelazadas.
Es necesario conservar la unidad y la coherencia del relato.


Palabras simples

Debe utilizarse palabras breves y comunes.
Debe indicarse el sitio exacto de los lugares geográficos que se mencionan.
Las palabras raras requieren ser explicadas. Los redactores han de escribir con el estilo de los periodistas, no con el de los políticos, los economistas o abogados.

Los periodistas tienen la obligación de comunicar y hacer accesible al público en general, la información técnica especializada.
La presencia de palabras eruditas no explicadas refleja la incapacidad del redactor para comprender y transmitir una realidad compleja.

Ejemplo:

Se trata del segundo incidente ocurrido al Jefe de Estado. El 15 de agosto el helicóptero a bordo del cual se encontraba Bani Sadr había tenido que efectuar un aterrizaje de emergencia a causa de una avería mecánica y se había estrellado contra el suelo. También entonces el presidente iraní salió incólume.

La versión correcta sería:

Se trata del segundo accidente ocurrido al Jefe de Estado. El 15 de agosto, el helicóptero en que viajaba Bani Sadr tuvo que efectuar un aterrizaje de emergencia, por desperfectos mecánicos, y se estrelló contra el suelo. El presidente iraní salió ileso también de ese accidente.


Revise los antecedentes

Un texto informativo debe explicarse por sí mismo. Ha de estar concebido de tal manera que el lector no necesite emplear otra fuente para recordar los antecedentes y comprender la información que se le ofrece.

Recuerde que no todos los lectores han comprado el periódico el día anterior, y sí lo hicieron es probable que no leyeran todos los artículos.
Para ello el redactor debe presentar los datos actuales y sus antecedentes que permitan comprender el entorno de los hechos que se narran.


Cuidado con los adjetivos

No se debe ser pródigo en el uso de adjetivos. Empléelos sólo cuando su uso es acertado.

Ejemplos:

a) El más hábil delincuente fue capturado...

b) Una bella y cautivante mujer fue asesinada...


Use verbos vigorosos

Procure emplear verbos vigorosos. Cuando sea posible se debe emplear la forma activa, en lugar de la pasiva. Es más acertado y contundente escribir: «Murió ayer (forma activa), en lugar de «Juan Pérez ha fallecido» (forma pasiva).


Rigor de los datos

El rigor del dato es fundamental en las informaciones. No basta con escribir que un grupo de agricultores ha tomado el municipio, habrá que precisar de cuántos se trataba.

Si se informa de unas jornadas de estudio, se debe especificar el número de asistentes, los países o regiones de los que proceden.

Si se escribe:

«los alumnos de tres facultades de la Universidad han protestado por...»

debe precisarse cuántos son en total los estudiantes afectados y cuántos de ellos han suscrito la protesta.

En lugar de describir a un personaje como un hombre alto, es mejor precisar que mide 1.90 centímetros.

En lugar de decir que un orador estaba agitado, conviene indicar que golpeó la mesa con el puño, o describir cualquier otro acto con el que haya manifestado su agitación.


Identifique la fuente

Las informaciones sobre hechos consumados, noticias sumamente importantes, deben ser atribuidas a una fuente identificable, es decir, a alguien que acredite la veracidad de lo afirmado. Si se mantiene el secreto de la fuente, el lector necesita saber cuál es la causa para ello. No es justificable escribir:

«Según trascendió, conforme a lo comentado por la fuente...»

Cuando se trate de un discurso, de una entrevista, de una declaración pública o una conferencia de prensa, todo lo que diga la persona que hable debe ser atribuida directamente a ella.


Redacte en tercera persona

No emplee los pronombres personales «yo» o «nosotros», salvo cuando se redactan relatos en primera persona. Las informaciones se redactan en tercera persona.


Cuidado con el tiempo

No cambie desaprensivamente el tiempo del verbo. Casi todas las noticias se redactan mejor en pretérito. No olvide conservar las reglas de la concordancia de los tiempos del verbo.

Ejemplos:

El estallido de dos artefactos explosivos era hasta el medio día el único incidente que empaña la realización del plebiscito.

La realización del acto plebiscitario alude a una realización temporal dentro de la cual está incluido el estallido de los explosivos.

Debió escribirse:

  • El estallido de dos artefactos explosivos era hasta el mediodía el único incidente que empañaba...

  • El estallido de dos artefactos explosivos es hasta el momento de escribir esta noticia, el único incidente que empaña...


Investigue

La investigación es esencial cuando se trata de cubrir algún asunto importante, trascendente; no basta dar los aspectos resaltantes del suceso. Los redactores deben tratar de establecer relación entre el acontecimiento que describen y el entorno social, entre lo actual y sus antecedentes, y por último, entre la noticia y su repercusión en comunidad.

Por ejemplo, la muerte de cinco personas en un incendio ocurrido en el Ecuador tiene relativamente poco interés para los habitantes de Lima, a menos que haya en las-víctimas algo que resulte de interés especial para los limeños.


Compare

Trátese de relacionar las estadísticas con algo que tenga algún significado para el lector. Las cifras por sí solas son muy abstractas, por lo que es mejor comparar los hechos con aquellas cosas conocidas.

Ejemplo:

Cuando los infantes de Marina de los Estados Unidos desembarcaron en el Líbano, significaba muy poco informar que el litoral libanés era de 190 kilómetros. Pero los lectores de Nueva York tuvieron una imagen muy clara cuando leyeron que el objetivo de la Marina de Guerra de los Estados Unidos era ocupar una faja de tierra tan extensa como el litoral del sur de Long Island.


Directo al grano

El uso de frases que alargan innecesariamente el texto perjudica su claridad. Es mejor ir directo al asunto principal, suprimiendo las palabras que rodean el tema principal.

Veamos, por ejemplo, esta presentación de datos que da muchos rodeos:

Es posible que, con motivo de la primera reunión de los cancilleres del Pacto Amazónico a efectuarse en Brasil en Octubre, exista también alguna relación en esa fecha con los países de la Comunidad Andina de Naciones.

Propongamos una versión más limpia de la nota:

En octubre, al celebrarse en Brasil la reunión de cancilleres del Pacto Amazónico, probablemente se establecerá contacto con los países de la Comunidad Andina de Naciones


Por un solo lado

Todo el original de un artículo periodístico debe ser escrito por un sólo lado de la carilla, preferentemente a triple espacio (interlineado), para permitir su fácil arreglo.

Si el texto concluye en la primera carilla, indíquese así por medio de una marca, o escribiendo FIN en el último renglón de la página.

De lo contrario, si el texto prosigue en una siguiente hoja, escríbase al final de la primera carilla, en el margen inferior derecho, la palabra (sigue) encerrada entre paréntesis, o simplemente haga una flecha que señala hacia el margen inferior derecho.


Dele un nombre

Toda nota periodística debe tener un nombre.
A ese nombre se le llama guía.
Generalmente es la palabra clave que describe la nota.
Así un accidente automovilístico puede tener por guía la palabra auto.


Revise su borrador

Nunca entregue un original sin haberlo leído y corregido. Compruébese la ortografía de cualquier palabra poco usual y de todos los nombres propios. Recuerde que nada irrita más que la mala ortografía y los errores gramaticales. Procure que su original esté limpio, en todo sentido.


LO QUE DEBEN EVITARSE

En la redacción periodística existen numerosos escollos que deben evitarse porque provocan el rechazo del lector con el consiguiente fracaso de todo el empeño que puso el redactor en preparar su artículo.

Las trabas estilísticas y gramaticales más comunes se presentan por el uso de:

  • Lo retorcido

    La prosa retorcida, artificial o que revele excitación. Estar lleno de detalles que esconden la importancia del hecho principal es el mayor defecto, imperdonable de una entrada extensa y llena de frases intercaladas.

  • Lo vago

    Las frases turbias, vagas, ambiguas. Palabras como "varios", "muchos", "algunos", "pequeño", "grande" representan una mala información y al inicio de la entrada periodística son un desastre en el texto. A toda costa deben evitarse frases que no dicen nada.

    Ejemplo:

    a) Fue un día diferente para tal fulano...

    b) El crimen fue algo terrible...

  • Lo extenso

    Escribir demasiado, en lo concerniente a la longitud o a significado. La moderación es muy importante en el periodismo.

  • Lo circunstancial

    Evitar dar más énfasis a las circunstancias y fuentes de la noticia, a lo circunstancial y no destacar la noticia, aquello que es esencial.

  • Lo abstracto

    Preferir lo abstracto a lo concreto; no tratar la noticia en forma directa y omitir las informaciones esenciales.

    Ejemplo:

    Fue aprobada ayer la nueva política salarial...

    Prefiera:

    Los salarios serán aumentados en 10 por ciento.

  • Lo negativo

    Evite ser negativo. Lo que no ocurrió no es un hecho que deba necesariamente transformarse en noticia.

    Ejemplo:

    Un asalto no ocurrió ayer debido a tal hecho.

    Mejor escriba:

    Tal hecho impidió el asalto.

  • El yo

    El punto de vista personal en una nota informativa, a menos que el redactor tenga permiso de hacerlo. El empleo de pronombres personales “yo” o “nosotros”, salvo cuando se escriba un relato en primera persona. Las noticias generalmente se redactan en tercera persona.

  • Confusión de tiempos

    El cambio del tiempo del verbo y de géneros, continuamente. Debe observarse la regla de la concordancia de los tiempos del verbo así como de si hablamos en singular o plural.

  • Olvidos de fecha

    Evite el descuido en señalar el elemento tiempo en la entrada d e una noticia. "Hoy" es la palabra clave en la redacción de las noticias para radio y televisión y "Ayer" es la palabra más empleada por los diarios para referirse las informaciones correspondientes al día anterior de su publicación.

  • Publicar sin confirmar

    No hay que dar por supuesto los hechos no comprobados. Cuando se tenga dudas acerca de algún aspecto de la noticia, mejor omítase ese ángulo, hasta que pueda ser comprobado, pues en el periodismo lo primero es confirmar los hechos y luego divulgarlos.

  • Condenar a todos

    Entre los redactores policiales hay la tendencia a condenar a todo el mundo que es detenido por las autoridades policiales. Las informaciones sobre la comisión de delitos deben ser consideradas como una presunción. Sólo debe atribuirse un delito a una persona cuando lo haya establecido la correspondiente autoridad judicial.

  • Creer en todos

    Un error frecuente es la creencia en fuentes poco confiables. Toda información debe en lo posible basarse en datos documentados o hechos comprobados. La versión de un arresto o detención debe ser documentada con la versión proporcionada por la policía.

  • Lenguaje sofisticado

    Utilizar expresiones especializadas, nombres, palabras que no son del dominio del público en general. Si fuere indispensable emplearlas, explíquelas.

  • La rutina

    Comenzar siempre con una declaración aunque no tenga importancia. Salvo frases de alta dramaticidad y que resumen lo que es más importante de la noticia.

  • Olvidar la fuente

    Es un grave error transcribir declaraciones, interpretaciones o comentarios y no aclarar quien es la autoría de lo publicado.

  • El dequeísmo

    Recurrir al dequeísmo. Se trata de un vulgarismo (prevaricación idiomática de buena fe) usado analógicamente en forma equivocada. Existen oraciones, cuyos verbos cuentan con un obligado régimen preposicional.

    Ejemplos:

    a) Eso depende de que llegue a tiempo

    b) Estoy seguro de que fue allí.

    Pero en verbos como mandar, sospechar, pensar, decir, imaginar, contar, proponer, anunciar, disponer, saber, temer, suplicar y tantos más, la construcción apreposicional de las oraciones sustantivas en función de complemento directo no admite el de que. Se dice, entonces:

    a) Le dije que no fuera.

    b) Me han propuesto que haga.

    c) Le ordenó que no protestara.

    d) Temo que no llegue a tiempo.

    Una opción ante el dequeísmo es suprimir el qué y en otros casos, remplazar el qué por otro vocablo.

    Ejemplo:

    a) ¡Qué bella que es esta ciudad! ¡Qué bella es esta ciudad!

    b) Fue en 1957 que los rusos lanzaron el primer satélite artificial.

    Fue en 1957 cuando los rusos lanzaron el primer satélite artificial.

    c) Es haciendo gimnasia que se desarrollan los músculos.

    Es haciendo gimnasia como se desarrollan los músculos.

  • Confusión verbal

    No se debe emplear el verbo seguido de complemento, es mejor escribir sólo el verbo en infinitivo.

    Ejemplos:

    a) dar la orden, en vez de ordenar.

    b) hacer una propuesta, por proponer c) dirigir una súplica, por suplicar

  • Palabrería

    Es un error abusar del empleo de palabras coma "Cosa", "Algo", "Esto" y "Eso". La palabra "Cosa" es probablemente el vocablo de sentido más vago e impreciso que existe. Contra su abuso se recomienda simplemente sustituirla por otra palabra más precisa.

    Ejemplo:

    a) La humildad es una cosa muy rara.

    La humildad es una virtud muy rara.

    b) El viejo general se vanagloriaba de cosas inverosímiles.

    El viejo general se vanagloriaba de hechos inverosímiles.

    Con la palabra «Algo» ocurre una situación parecida. Algo es un pronombre indefinido.

    Si queremos ser precisos debemos sustituirla o, si es posible, suprimirla.

    Ejemplos:

    a) Esta historia tiene algo trágico.

    Esta historia tiene un argumento trágico.

    b) En este párrafo hay algo que no entiendo.

    En este párrafo hay una frase que no entiendo.

    c) Esto es algo infame.

    Esto es una infamia.

    d) Esta mujer es algo imponente.

    Esta mujer es imponente.

    Los pronombres demostrativos «Esto» y «Eso» son válidos en muchos casos, pero si los sustituimos por otro vocablo, quedará mejor.

    Ejemplos:

    a) Luís acaba de ganar otro premio. Esto ya no asombra a nadie.

    Luís acaba de ganar otro premio, lo cual ya no asombra a nadie.

    b) Está entregado al vino. Eso lo arruinará.

    Está entregado al vino. Este vicio lo arruinará.


    Gracias por visitarnos hoy.