La entrada ¿Cómo arranco?


Dar el primer paso en la redacción de la información equivale prácticamente a avanzar la mitad del camino en el trabajo periodístico.

Es la simple ley de la inercia: cuando estamos parados, lo más fácil es seguir detenidos, y cuando estamos en movimiento, lo más sencillo es estar en movimiento.

Cuando hacemos un artículo periodístico también nos ocurre lo mismo y divagamos por aquí o por allá, porque no sabemos cómo empezar.

Efectivamente, podemos tener en claro el dato que constituye la noticia, pero somos incapaces de presentarla de manera coherente, nos invade una mezcla de timidez indecisa frente al papel en blanco y a lo que van a decir los demás cuando lean nuestro primer borrador.

Resulta que es obligación de todo redactor saber cómo se construye y cómo se planifica un artículo periodístico y qué efectos puede y debe tener en los lectores.

El artículo periodístico empieza por un buen gancho para atraer y tener encandilado al lector.

La entrada del artículo cumple esta función. Es la parte de la nota periodística destinada especialmente a conquistar al lector.

Pero, conquistar al lector no significa comenzar diciendo "Mis simpáticos lectores se habrán enterado que..." o "Dedico este artículo a los queridos lectores de…” El enganche de la entrada del artículo debe hacerse de tal forma que sea de estilo ágil, corto de extensión, claro en ideas, construido para dar respuesta a los interrogantes que se estará formulando el lector tras leer el titular de la noticia.

El Cuerpo, la buena musculatura

El cuerpo de la noticia desarrolla la información con todo tipo de elementos complementarios: incluye los datos que no figuran en la entrada, explica los antecedentes y apunta las posibles consecuencias.

Se presenta a través de párrafos sucesivos y que guardan relación secuencial entre ellos.

No existe una norma para señalar la extensión del cuerpo de la nota periodística pues, obviamente, ello dependerá de cuántos detalles habrá que contar del suceso noticioso.

Sin embargo, los medios de comunicación suelen establecer parámetros para armonizar sus ediciones, dando una extensión promedio a las informaciones que presenta, así como para la dimensión de cada párrafo del cuerpo.

Para algunos periódicos, generalmente los tabloides, la extensión ideal de las informaciones debe ser de dos carillas y en los sucesos de menor importancia vale una sola carilla.

Se estima que con el equivalente una carilla (20 líneas de texto), escrita a máquina o en computadora con letra normal, obtenemos la publicación de un artículo de 15 centímetros de altura.

Este cálculo simple resulta de considerar que en cada renglón del texto mecanografiado a máquina o en computadora caben de 60 a 64 caracteres o letras.

Igualmente proyectamos que la información se presentará en columnas normales de los diarios, que es de 3.5 centímetros de ancho, y que el texto a utilizarse sea de 9 puntos de altura...

Cada párrafo de cinco renglones, del trabajo mecanografiado, al convertirse en letras de imprenta, a una sola columna (3.5 cm) resultará con una altura de 3.5 (cm.) Por ello, los diarios tabloides prefieren párrafos cortos, aquellos que están mecanografiados en tres renglones de máquina, que por su extensión, facilitan su rápida lectura y comprensión.

Otros diarios, en cambio, como los de tamaño estándar, que tienen mayor tamaño, prefieren párrafos de cinco líneas y tres carillas por ángulo noticioso.

En las entrevistas para una página tabloide se exige al redactor un material periodístico de cinco carillas y reportajes que se publican en páginas centrales de diez a doce carillas.

Sea como fuere el estilo a seguir, el cuerpo del escrito debe tener una buena musculatura, con párrafos secuenciados, de dimensión muy similar y que en conjunto formen un todo armonioso, compacto, claro y agradable a simple vista.

No seria homogéneo un cuerpo en el cual un párrafo tuviera tres líneas y el siguiente una página.

Por otro lado, el contenido de cada una de las partes del cuerpo debe guardar correspondencia con la entrada del artículo periodístico.

Esto significa que si la entrada es sobre el "analfabetismo en los Asentamientos Humanos de Lima", el cuerpo no puede tratar sobre el "problema de la salud en los Asentamientos Humanos de Lima", porque ambos temas si bien tratan sobre las poblaciones marginales de la capital, corresponden a hechos diferentes.

Otra situación sería si el hecho noticioso se refiere a los problemas de analfabetismo y la salud en los Asentamientos Humanos de Lima.

En el primer caso, se deben redactar notas separadas, y en el segundo, será necesario separar claramente un tema del otro en la misma información.

Para ello recurriremos al ínter títulos, o pequeños titulares dentro del escrito que indican cambio de tema. El ínter títulos cumple el papel de bisagras que facilitan la transición de un tema a otro de la manera más natural.

Los ínter títulos se escriben en letra negrita, en tipografía alta y baja o sea mayúscula y minúscula, que resultan muy visibles a simple vista, y actúan como un elemento decorativo en la página de la publicación.


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