Sabemos que nuestra estirpe surgió en África, separándose del linaje de los gorilas y chimpancés, en algún momento situado entre hace 6 y 10 millones de años. Durante la mayor parte de ese tiempo no fuimos más que un puñado de homínidos. Hace alrededor de 500 mil años esos seres ya eran tan parecidos a nosotros, que los antropólogos comienzan a considerarlos una especie distinta a las anteriores. Le llaman “Homo Sapiens” (el hombre sabio).

Estos hombres primitivos aprendieron a tallar las piedras. Era la etapa del paleolítico, primera época de la prehistoria. El hombre hizo hachas de piedra, martillos de piedra, puntas de piedra, cuchillos de piedra. Con el empleo de la piedra pulida y usando piedras filudas, el hombre fue dejando trazos sobre otras piedras, en forma de signos cuyo mensaje no alcanzamos a descifrar, o de dibujos mágicos que les permitieran facilitar la caza. Esos ejemplos están en los petroglifos y las muestras del arte rupestre.

La evolución de esas inscripciones, en el curso de los siglos, ha desembocado en la escritura y en los actuales medios de comunicación social. Hay pues un proceso continuo de formulación de signos, para transmitir significados, que viene desde la época de Neanderthal, hasta nuestros días.

1. ¿QUE ES LA ESCRITURA?

Llamamos escritura la representación del lenguaje, mediante el trazo superficial de caracteres socialmente aceptados. Escritura es una palabra derivada del latín scriptura.

Desde sus inicios el hombre entendió que la escritura lo inmortalizaba, por ello le atribuyó un origen divino. Los griegos la atribuían al dios Hermes, el mensajero de los dioses; los egipcios a Thor y Osiris. Para los judíos, el texto de las primeras tablas de la ley, rotas por Moisés fueron consideradas como “escritura divina”. Los chinos atribuyen la invención de la escritura al emperador Fo-hi, cuyo reinado fue del 2852 a 2738 antes de J.C.

La escritura se inicia con la representación de las ideas y es inicialmente ideográfica, constituida por ideas o dibujos de los objetos, o pictográfica, con la representación de pictogramas. Como ejemplo de ideogramas se citan la escritura china o los jeroglíficos de los egipcios. Los pictogramas son dibujos de tipos diversos y colores variados. Esas caricaturas "sin palabras", las señales de tránsito, etc., son pictogramas.

Lenormant, arqueólogo e historiador francés en su "Ensayo sobre la propagación del fenicio" estima que todos los sistemas actuales de escritura, se reducen a los cinco orígenes siguientes: 1) Los jeroglíficos egipcios. 2) La escritura china. 3) Los caracteres cuneiformes. 4) Los jeroglíficos aztecas. 5) La escritura de los mayas del Yucatán.

Los jeroglíficos, al evolucionar, se transformaron en signos silábicos o letras del alfabeto; la escritura china dio origen a la escritura japonesa, cuya lengua por no ser monosilábica, transformó los caracteres chinos en signos silábicos, después de un proceso de modificaciones. Las primitivas escrituras de aztecas y mayas estaban en proceso de pasar a ser alfabéticas, cuando fueron destruidas por la invasión española.

TIPOS DE ESCRITURA

  1. Escritura fenicia: Entre las ruinas de Babilonia, los arqueólogos descubrieron ladrillos con textos de letras semejantes a los fenicios, por lo que clasificaron el alfabeto caldeo en la familia del fenicio, considerado el alfabeto primitivo, del cual derivan todos los demás alfabetos europeos, aunque a primera vista, parezcan completamente distintos. Los fenicios usaban un alfabeto constituido solo de consonantes, sin puntos ni vocales y las palabras se escribían de derecha a izquierda.
  2. Escritura china: Se considera que la escritura china es anterior a la historia de Europa. No tiene partes de la oración, sino que del conjunto de los escritos se deduce el contenido del pensamiento y es ideográfica, con la agregación de elementos fonéticos, que por su gran número emplearon diversos signos: Los primeros son unos 250 y se componen de imágenes o dibujos: una casa, un perro, un árbol, etc. Para formar una idea los emplean unas veces unidos o separados, así una puerta y una oreja, significan escuchar; el ojo y el agua significaba una lágrima, el sol y la luna unidos dan idea de la luz, etc. Los chinos escriben una silaba debajo de otra, es decir verticalmente y no en línea horizontal.
  3. Escritura egipcia: Empezó como escritura ideográfica, haciéndose después jeroglífica para acabar por convertirse en escritura cursiva.
  4. Escritura griega: Los griegos tomaron su escritura de los fenicios por el año 1580 antes de J.C. según testimonio del historiador Herodoto. El primitivo alfabeto griego constaba de 22 letras, lo mismo que el fenicio. En un principio sólo se usaban mayúsculas.
  5. Escritura arábiga: Se estima que la escritura arábiga es derivada de la siriaca, en atención que los sirios la introdujeron en la provincia romana de Arabia, pasando luego al Hedjaz pocos años antes que Mahoma.
  6. Escritura latina: La escritura latina era empleada antiguamente por los romanos y de la cual derivan la que actualmente usan muchos pueblos en Europa y América. Plinio, en el primer siglo de nuestra era, consideraba que la escritura latina es muy parecida a la griega, siendo el alfabeto griego más antiguo. El alfabeto latino de 24 letras era en principio solo de mayúsculas, después se agregaron las letras minúsculas.
  7. Escritura sánscrita: Se considera perfecto el alfabeto sánscrito, sin vestigio alguno de jeroglíficos. Tiene 14 vocales y 34 consonantes, ordenadas con sorprendente simetría. La escritura va de izquierda a derecha y fue el origen de las usadas en la India, el Tibet y el Ceilán.
LA FORMACION DEL ALFABETO

La formación del alfabeto es el resultado de una evolución milenaria, en que las figuras que representan las cosas van transformándose en signos que se abstraen hasta transformarse en letras que representan sonidos de la voz humana, cuyo ensamblaje constituye las palabras que expresan el pensamiento. La voz alfabeto se deriva de las dos primeras letras del griego: Alfa Y Beta.

El verdadero alfabeto se ve por primera vez entre los fenicios. Al parecer se basaron para crearlo en una escritura jeroglífica de los egipcios. Se acula fuere su origen el alfabeto fenicio anterior a Moisés, ha dado lugar a todos los alfabetos antiguos y modernos. El alfabeto fenicio dio origen al arameo y al hebreo o samaritano. También al griego y los alfabetos itálicos, y como culminación de todos el latino. Produjo las runas, que son escandinavas, de las cuales salieron el ruso el serbio y el valaco.

¿DÓNDE NACE LA ESCRITURA?

Sobre el nacimiento de la escritura se ha discutido si fue en Sumeria o en Egipto, pero hoy parece demostrado que fue en la primera o sea en Mesopotamia, entre los ríos Éufrates y Tigris, en la región de Ur, donde nace la más antigua civilización, y donde se ha hallado la escritura más antigua de la humanidad, una tabilla escrita en cuneiforme del año 3500 antes de Cristo.

La escritura cuneiforme se usó por lo menos durante tres mil años. Desde Persia hasta Anatolia, desde el Mar Caspio hasta las riberas del Nilo, ella fue durante siglos la única escritura. Los sumerios comienzan por una representación pictográfica, que después transforman en una escritura ideográfica o fonética trazada en hueco por un cálamo o caña de corte triangular sobre tablitas de arcilla un poco blanda. Los signos parecen clavos.

Casi paralelamente a la civilización que surgió en Ur, se inicia la Egipcia en las riberas del río Nilo. Los egipcios hicieron de la escritura un arte elevadísimo y utilizaron no solo la piedra, sino también el papiro, llamado antiguamente el papel de Egipto, uno de cuyos fragmentos más antiguos, que tiene 3700 años se encuentra en el Museo de Turín.

El descubrimiento de la clave para leer los jeroglíficos lo hizo el francés Juan Francis Champollion (1790-1832). En 1832 llegó a descifrar los jeroglíficos de la piedra de Roseta, ciudad situada en la rama oeste del Nilo. La piedra es un fragmento de basalto con un diámetro aproximado de 60 centímetros. La piedra contiene tres clases de escritura en caracteres demóticos, en griego y en jeroglíficos. La piedra fue descubierta en Roseta en 1799, durante la expedición francesa de Napoleón a Egipto.

El papiro se obtenía rajando y aplanando los tallos de una planta llamada papiro. El historiador romano Plinio nos ha relatado como se fabricaban los antiguos papiros. EI tallo se cortaba longitudinalmente en tiras. De entre ellas las del centro resultaban las más largas y valiosas. Las tiras se colocaban unas al lado de otras. Transversalmente se disponía otra serie. Ambas capas cruzadas se pegaban unas con otras, con una pasta de almidón o con el agua lodosa del Nilo. Las hojas así formadas eran golpeadas con un mazo y aplastadas con un rodillo. Luego se secaban al sol. Al final de la hoja se colocaba un palo cilíndrico, en que se enrollaba formando así un libro o volumen.

En cierta apoca el papiro destinado a la escritura fue uno de los artículos importantes de Egipto. Todos los documentos diplomáticos, durante muchos siglos, se escribieron en papiro, hasta que este material fue sustituido por el pergamino. Cada pieza se marcaba con un sello, para indicar su valor y garantizarlo.

Pérgamo era una antigua ciudad del Asia Menor, hoy es Bergama, distrito de Turquía. Era la capital de un reino en los siglos III y II antes de nuestra era. Con Alejandría y Antioquía llegó a ser uno de los tres centros de la civilización llamada que “helenística” que después de las conquistas de Alejandro Magno, sucedió a la civilización puramente helénica. El pergamino es la piel de cordero o cabra pelada con cal y sin curtir, secada al aire, convenientemente preparada, pulida con piedra pómez de modo que en ella so puede escribir o imprimir.

Temerosos de la competencia intelectual de Pérgamo, los faraones prohibieron la exportación del papiro. Entonces, según se dice, Eudemo II rey de Pérgamo imaginó el pergamino hacia el año 160 antes de Cristo. Cuando la invasión de los barbaros, el pergamino llegó a ser muy raro; y, para remediar esta escasez, se raspo las antiguas escrituras, a fin de escribir sobre los manuscritos leyendas u oraciones. Es debido a este funesto uso que se debe atribuir la pérdida de tantas obras maestras de la antigüedad.

En el siglo VI el pergamino reservado hasta entonces para los libros, empezó a ser utilizado para los dibujos de mapas y diplomas. Cuando ya se hizo escaso, entonces se empleó como material para empastar libros. Las bibliotecas conventuales, como la de Santo Domingo, poseen muchos libros en pergamino, que es posible admirar si uno va de visita. Lo mismo que la biblioteca de la Catedral de Lima, y los conventos de San Francisco y de los Descalzos.

Y ya que nos referirnos a los libros, hagamos un pequeño retroceso en este recorrido por el paisaje histórico, para detenernos en BIBLOS. Esta ciudad de la antigua Fenicia era uno de los puertos de Tiro (en Árabe el Sur) hoy a 83 Km. al sur de Beirut en el desgarrado Líbano. Este puerto fenicio es célebre por su comercio, su industria de la púrpura y por su resistencia a los sitios de Nabucodonosor el gran rey de Babilonia (587-574 y de Alejandro Magno (332). Cortando las hojas de pergamino en tamaños iguales, y escribiendo por ambos lados, se cosieron en el lomo y así nació el libro que guarda el nombre de la ciudad. En griego, libro es biblión y de allí derivan las palabras biblioteca, bibliotecario, etc.

EL PAPEL

El papel es una pasta de fibras vegetales, sumamente desmenuzadas mediante molinos que convierten la madera en una pulpa blanda mezclada con agua que mediante el empleo de rodillos se transforma en laminas delgadas, que tienen uso en múltiples necesidades.

El papel propiamente dicho, es una invención de los chinos, que usaron para ello fibras de madera. Se fijo el año 105 de nuestra era, bajo el emperador Tsai Lung, como la fecha en que se inventó el papel. La técnica de fabricación del producto se extendió por la India y el Japón. A principios de la edad media, en el siglo V ya los árabes sabían esa fabricación. Además de la madera los chinos empleaban fibras de bambú, capullos de seda y la corteza del moral. Se dice que a mediados del siglo IX los tártaros establecieron una fábrica de papel en Samarcanda, en que emplearon el algodón con buenos resultados.

La búsqueda de nuevas materias primas continuó durante los siguientes siglos. Hubo una revolución tecnológica en la maquinaria papelera, cuando a fines del siglo XVIII el francés Nicolás Luis Robert inventó una máquina para fabricar el papel continuo. Acoplando los rodillos, la pasta que se transforma en papel ya no era cortada, sino que se enrollaba. En 1843 se ensayó con buen éxito el uso de la celulosa. Este cambio favoreció a los países forestales de Europa. Asimismo en América fueron beneficiados el Canadá y los EE.UU., que se elevaron a la categoría de proveedores exclusivos de la industria papelera mundial.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Editorial Sol90. Historia Universal. Barcelona. 2002
Grimberg, Carl. Historia Universal. Sociedad Comercial y Editorial Santiago Limitada. Chile 1987.


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