La Crónica narra y valora el hecho noticioso actual con belleza.
También una buena Crónica puede revivir un suceso del pasado ante los ojos de los lectores.

1. ¿LA CRóNICA, ES UN ESPEJO DE LA REALIDAD?

La Crónica es un estilo de comunicación periodística que narra un acontecimiento a la vez que lo va juzgando.
A diferencia de la Nota Informativa o Noticia en la que el redactor refiere los detalles del suceso en forma escueta, en la Crónica el periodista debe, además de informar, analizar, interpretar y valorar el acontecimiento según una óptica objetiva Este estilo periodístico tiene como objetivo narrar describir y juzgar los hechos, presentándoselos al lector de tal manera que pueda apreciarlos como si él hubiese estado presente. La Crónica debe ser, pues, un retrato del acontecimiento, un reflejo fiel de la realidad.

Reafirmamos, entonces, que la Crónica consiste en "contar" un suceso al lector aplicando una suerte de retórica literaria.
Sin embargo, este "cuento" debe guardar, como es norma en el periodismo, un orden informativo, vale decir, redactar los detalles en forma ordenada, ubicándolos en orden de importancia: Empezar por lo más relevante y, seguidamente, ir colocando los detalles según el orden decreciente de su interés.

Como todo texto periodístico, la Crónica debe sujetarse a la actualidad, es decir que debe tratar sobre acontecimientos del momento que son noticia. También, la Crónica puede versar sobre asuntos del pasado pero debidamente actualizados.

La etimología griega de la Crónica indica: Kronos = Tiempo, por lo tanto, el sentido del relato debe guardar un orden cronológico.

2. ASI DEFINEN LA CRóNICA TRES EXPERTOS PERIODISTAS.

Tres calificados autores sobre temas periodísticos ofrecen, sin embargo, concepciones propias y diferentes sobre este estilo periodístico.

Gonzalo Martín Vivaldi. Este famoso tratadista sostiene que la Crónica es, en esencia, un estilo híbrido, entre informativo y de opinión.
Señala que lo característico de la Crónica es la valoración del hecho al mismo tiempo que se va narrando.
El cronista, al momento de redactar algo nos va dando su versión del suceso, poniendo en la narración su estilo personal.

María Julia Sierra. Esta experta profesional define, en cambio, a la Crónica como un género de la literatura periodística eminentemente informativa. Considera que en toda narración siempre existe una tendencia informativa.
La buena Crónica siempre hace vivir al público la presencia del acontecimiento al cual no ha asistido.

Luiz Beltrao. También importante autor sobre pedagogía periodística, tiene un enfoque diferente. Coloca a la Crónica entre los géneros de opinión. Su planteamiento es que la forma de expresión del periodista para transmitir al público su juicio sobre los hechos, ideas y estados sicológicos personales o colectivos, se enmarcan directamente en la interpretación y opinión.

3. LA NATURALEZA DE LA CRóNICA,

En cuanto a su naturaleza, la Crónica puede ser:

  • Crónica general: Trata de temas sobre cualquier asunto. Todo hecho interesante o importante puede ser objeto de una excelente crónica.
  • Crónica local o urbana: Glosa la vida y acontecimientos cotidianos de la ciudad. Es la de mayor cercanía.
  • Crónica especializada: Se le llama también "Comentario". Focaliza asuntos de política, economía, cultura, deportes, espectáculos, etc.
4. TRATAMIENTO DE LA CRóNICA.

En cuanto al tratamiento y contenido de la Crónica, esta puede ser:
  • Analítica: Predomina la dialéctica. Los hechos son expuestos previo análisis y estudio y redactados con claridad, brevedad y concisión.
  • Sentimental: Es aquella que apela a la sensibilidad del público, en la que los hechos en sus aspectos épicos, dramáticos, patéticos, humorísticos, coloridos, líricos, pintorescos, emotivos. (Crónicas de interés humano)
  • De Interés Social: Es aquella que enfatiza en relatos de cuestiones eminentemente sociales y que contienen un elemento de simpatía hacia los protagonistas del drama.
  • De Viajes: Como su nombre lo indica, son relatos sobre viajes cuando estos son suficientemente interesantes o exóticos y que el periodista presume que son del gusto del público.
  • De Remembranza: Son aquellas que tratan sobre recuerdos, buenos o malos o de añoranza sobre cualquier tema ligado con la actualidad. Las crónicas de remembranza o " del recuerdo" son de especial importancia cuando el tema tratado ha sido vivido por el autor de la Crónica, es decir, testimonial.
5. EL CRONISTA LUCE SU TALENTO.

Siendo un relato pormenorizado, la crónica permite al cronista hacer gala de su versación, dominio del idioma y sus cualidades lingüística y literaria. La crónica está considerada dentro del periodismo informativo aunque algunos, muy pocos, lo consideran en el género del periodismo de opinión y no faltan los que estiman que la crónica bien podría ser un híbrido que compatibiliza con ambos géneros.

En realidad, la crónica no es más que una información periodística de actualidad, ampliada y pulida de tal suerte que al leerla los lectores no sólo hallarán la noticia sino que podrán recrearse con los giros y construcciones literarias del periodista.
Se diferencia de la información propiamente dicha porque inserta detalles como los gestos de los oradores, su indumentaria y la descripción del lugar donde se llevan a cabo los hechos.

Según Ezequiel Ander-Egg "se trata de una información periodística que narra los hechos sucedidos entre dos fechas o la forma en que se ha desarrollado un acontecimiento. El escritor argentino agrega que como la raíz de su nombre lo indica (cronos = tiempo), la crónica relata el acontecimiento en el orden en que se sucedieron los hechos, es decir, cronológicamente.

Cabe resaltar que según este autor, puede distinguirse dos tipos de crónica: La crónica informativa y la crónica interpretativa.
Finalmente, las crónicas suelen estar firmadas por el periodista que las redacta sea cronista, corresponsal o enviado especial.

Para Juan Gargurevich, la palabra "crónica" sugiere inmediatamente periodismo, porque desde hace mucho tiempo, se los llamó a los artículos de periódico, simplemente con el título genérico de "crónicas".
La tradición de llamar de esta forma a los diferentes textos de un diario o una revista es explicable: la crónica es la antecesora inmediata del Periodismo Informativo.

Cuando todavía la industria de la información no había alcanzado el vigor que lograría luego de mediados del siglo pasado, los periodistas mismos daban a las noticias la denominación de crónicas, influidos probablemente por el género literario el mismo nombre, porque fueron realmente los historiadores quienes «inventaron» la crónica.

Y fueron también llamados «cronistas» tal como les llaman en muchas oportunidades a los periodistas en algunos países.

Por tal motivo, apreciamos que el significado de "Crónica" y "cronista", varían tanto con el desarrollo de los métodos de investigación en la historia, como el periodismo.

La historia abandonó en una época determinada la narración sencilla para forjar criterios de mayor fidelidad y el periodismo la sume por un buen tiempo para luego evolucionar hasta nuevas formas de expresión.

Pero en esta búsqueda de posibilidades, destinó un lugar especial para un tipo de relato de construcción literaria especial, de modo cronológico, con un tipo característico de "entrada", un final de desenlace y escrito en consecuencia: es la crónica periodística.

Efectivamente, mientras que en la nota informativa prima el hecho en la Crónica es más bien el hecho o suceso comentado.

La primera tiende a la objetividad; la segunda, a la subjetividad del suceso, porque muchas veces el cronista ha sido testigo presencial del hecho.
La crónica es más extensa y minuciosa que la nota informativa, puesto que a los datos básicos añade aquellos complementarios y particularizados puntos de vista del cronista.

6. TOQUES LITERARIOS.

La Crónica, tal como se explicó, consiste básicamente, en narrar un hecho a la vez que se va juzgando, es decir, el redactor a la vez que informa, pone su apreciación, su versión sobre lo que relata. Es el género periodístico que, para lograr un mayor brillo, se le puede intercalar breves frases literarias como:

  • Metáforas: Son figuras literarias que consisten en trasladar el sentido recto de las palabras en otros figurados. Ejemplos: «Las perlas del rocío»; «Oscuro como boca de lobo».
  • Metonimia: Figura literaria que consiste en designar a una cosa con el nombre de otra, tomando el efecto por la causa o viceversa. Ejemplos : «La señora que peina canas» por mujer anciana; «Leer a Vallejo» por leer los poemas de Vallejo.
  • Sentencias: Son refranes de la sabiduría popular que contienen moralejas y que son ampliamente conocidos por el público. Ejemplos: «Quien a hierro mata a hierro muere»; «Más sabe el diablo por viejo que por diablo».


Leamos el siguiente ejemplo de Crónica Testimonial, humana, redactada en un original estilo tragicómico, muy original, publicada en la revista «Caretas» con motivo del Día del Padre (1991), y cuya ilustración aparece al inicio de esta página.

Ay, Mi Padre

Crónica desventurada de un cronista aventurero.

Escribe ENEAS MARRULL

Yo suelo quedarme muy asombrado cuando encuentro muchachos y chicas que dicen muy sueltos de huesos que sus padres jamás les pegaron porque, que yo recuerde, mi padre jamás dejó de pegarme.

La primera tanda que recibís se pierde en la noche de los tiempos. Y probablemente fue por alguna inocente travesura que cometí cuando todavía gateaba y solía mirar por debajo de la falda a una tal señorita Hortensia.

Pero la primera cueriza, que todavía me duele, fue cuando me puse a escribir unos versos al estilo de Bécquer. Mi padre, un auténtico héroe civil en la lucha contra el infortunio, pertenecía a esa nefasta raza de hombres nacidos para trabajar hasta el sacrificio, y no contento con eso pretendía hacernos herederos de esa obsesión diabólica. Como es fácil deducir temió que me dedicara a poeta (lo cual en su diccionario era sinónimo de ocioso) y decidió liberarme de la seducción de las aladas musas a trompada limpia. A sí, de esta expeditiva manera, la lengua castellana perdió tal vez a uno de sus más preclaros vates.

Otra golpiza, que tuvo los efectos de un terremoto devastador, ocurrió cuando -infeliz de mí!- le comuniqué entusiasmado que me había matriculado en una academia de teatro. Una soberana paliza me convenció, con argumentos sólidos y contundentes, que no había nacido para los aplausos del público culto y exigente.

Otra zurra feroz me acometió como un huracán endemoniado cuando tenté el género epistolar, estimulado por las turbulencias románticas de mi febril adolescencia. La apasionada carta, escrita en una noche de insomnio y de suspiros cayó en manos del enemigo por la vil traición de un primo rival que, ¡gracias a Dios!, aún escribe con faltas de ortografía. El hecho es que subí contrito y cabizbajo al cadalso a recibir la pena máxima: cuarentaitantos latigazos que me hicieron hervir la sangre no precisamente de pasión. En el Código Penal de mi padre estaba claramente estipulado que mis catorce años no eran edad suficiente para aventurarme en los lances de Cupido. Y, aunque esa vez Marte venció a Venus, no fue para siempre. Pero la historia perdió un Casanova nato, cuyas aventuras hubieran sido la delicia de generaciones.

Y así, entre tanda y tanda, iba pasando la vida entre el terror y la zozobra, porque, por alguna falla cósmica, yo tenía la cabeza muy dura: no podía enmendar los errores que me hacían acreedor a esos contundentes premios en la desdichada rifa de mi necia fortuna.

Mi padre era, evidentemente de la escuela antigua. Alguna vez le oí decir que la letra con sangre entra. Quizá ese haya sido el motivo por el que aprendí a leer en un santiamén a muy temprana edad. Otro de sus postulados era la lacónica ley taliónica: «El que a hierro mata a hierro muere», que me aplicaba generalmente cuando pegaba a mis hermanos. Pero lo que realmente distinguía a mi padre de otros padres castigadores y severos era su exquisito sentido de la prevención del delito: a veces pegaba por adelantado, por lo que pudiera hacer cuando él se ausentaba.

Muchos años después de estos cataclismos, y contento de haber sobrevivido, veo en lontananza con cierta ternura lo que antes vi con terror: el estricto cumplimiento del deber de un padre aferrado a sus circunstancias y a su tiempo. Menos mal que no tengo hijos en quienes practicar esa rígida y efectiva disciplina felizmente en vías de extinción.


7. CRóNICA: NARRAR, DESCRIBIR Y JUZGAR CON ARTE.

La enorme difusión informativa de la radio y la televisión en el mundo, ha modificado en los medios escritos la redacción de las informaciones.

La inmediatez de estos medios electrónicos transmite los últimos acontecimientos en el día y, muchas veces, en el mismo momento en que ellos ocurren.
La prensa, naturalmente, sólo puede ofrecerlos al día siguiente.

Entonces, las notas informativas o noticias, en diarios escritos quedan en notable desventaja.
Sin embargo, la prensa escrita no perdió vigencia.

Optó por brindar la noticia y su interpretación, antecedentes, posibles consecuencias y, además, la versión del periodista.
La especialidad que más se presta para este fin es la crónica.

El estilo periodístico- literario de la crónica, requiere del periodista un estilo singular.
Debe expresar la pasión por los hechos, pulcritud en la expresión mediante las palabras y " reflejar" con acierto las imágenes.

Luis Velázquez, periodista y profesor de la Universidad de Veracruz, México, comenta con certeza y didáctica, la naturaleza de la crónica.

Por otra parte, se ha dicho, y muy bien, que la prensa escrita "es para el razonamiento y la televisión es para el espectáculo.

8. ¿CUAL ES LA DIFERENCIA EN LA REDACCIóN ENTRE UNA NOTA IINFORMATIVA Y UNA CRONICA?

La Nota Informativa

La diferencia entre la redacción de una Noticia o Nota informativa y una Crónica radica, básicamente, en que en la primera, la Noticia, el suceso se narra en forma escueta, vale decir que es una transmisión del hecho en forma breve, concisa y ortográficamente correcta.

El redactor deberá abstenerse de toda versión personal y se limitará a consignar, con la mayor veracidad, solamente los hechos. Solo en casos muy específicos puede colocar un adjetivo.

Para lograr redactar adecuadamente una Noticia, debe seguirse con rigor el esquema informativo denominado "Pirámide Invertida", esta fórmula consiste en iniciar el escrito con un Lead, que es el primer párrafo o entrada.

Este Lead de contener las respuestas a las preguntas Quién, qué, cómo, cuando, dónde y por qué. Esta entrada debe procurarse redactarla en un párrafo de máximo cinco líneas (Lead simple) si fuera absolutamente necesario, puede redactarse en dos párrafos (Lead Compuesto).

  • QUIEN: corresponde al protagonista del hecho, cuando este es un personaje prominente cuya sola mención provoca interés.
  • QUE: Es la más frecuente y se refiere al hecho mismo, es decir, a un suceso impactante por sí mismo.
  • COMO: Es la forma singular o curiosa como se originó y desarrolló el suceso.
  • CUANDO: Se refiere al tiempo, a la fecha u hora de la ocurrencia y que tiene un significado especial.
  • DONDE: El valor periodístico se encuentra en el lugar del hecho. Se acentúa éste con la proximidad.
  • POR QUE: Es la razón de la noticia, el o los factores que la originaron.
Las respuestas a las preguntas anotadas se colocarán en función directa con su valor noticioso, empezando con la de mayor impacto y colocando las demás en orden noticioso decreciente.

La segunda parte de la Noticia: Detalles importantes, pueden constar de uno, dos o tres párrafos, según se disponga de datos interesantes, siempre, repetimos, en orden de importancia. Al final, para cerrar-el texto, se coloca un párrafo con detalles menores o irrelevantes.
El propósito de este sistema es que el editor por, necesidad de espacio, pueda cortar el texto en cualquier punto sin perder los datos principales de la noticia.

La Crónica

La Crónica es también un estilo noticioso pero que, difiere de la Noticia o Nota Informativa, básicamente, porque en su redacción el redactor sí debe consignar su versión, su apreciación, su punto de vista sobre el suceso. En la Crónica el redactor narra el hecho y a la vez lo va juzgando.

La Crónica no se limita a dar cuenta "objetiva" y escueta de los hechos. La crónica analiza el suceso, lo interpreta, enjuicia y valora.

Es un estilo híbrido narrativo-descriptivo-valorativo, por lo cual, para lograr un mayor valor estético, el redactor deberá aportar elementos literarios.

REFERENCIAS

Frazer, Floyd. Periodismo Moderno. Editorial University Washington, USA 1996.
Gutiérrez Palacio, J. Periodismo de Opinión. Editorial Paraninfo. Madrid 2000.
Martín Vivaldi, Gonzalo. Teoría y Práctica de la Composición y del Estilo. Tomson Editores. Madrid 2002.
Martín Vivaldi, Gonzalo. Géneros Periodísticos. Editorial Paraninfo. Madrid 2002
Martinez Albertos, J.L. Curso General de Redacción Periodística. Editorial Paraninfo. Madrid 1998
Orbegozo , Manuel Jesús. Periodismo. Ed. Universidad Mayor de San Marcos. Lima 2000.
Prado Morales, Carlos. Redacción Periodística. Aplicación de nuevas Técnicas. Ed. Comunicaciones y Protocolo. Lima 2002.
Santa María, Luisa. El Comentario Periodístico. Editorial Atlántica. Barcelona, España 1998


Gracias por visitarnos hoy.